Custodia. Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa. Foto: Jose Manuel. Instituto de Turismo de PortugalLos museos de Portugal: tradición y modernidad

Óptimo inicio de itinerario cultural, los museos portugueses y sus obras permiten un contacto privilegiado con la historia del arte portugués y mundial. Parta, por ejemplo, de una pieza emblemática como la Custodia de Belém, de 1506, que se encuentra en el Museo de Arte Antiguo, y descubra, de Belém a Alfama, entre fuertes contrastes entre tradición y contemporaneidad, la Lisboa de los Descubrimientos y la de hoy.
Desde los centros arqueológicos hasta los más recientes espacios industriales adaptados a zonas museológicas, los museos de Portugal guardan un acervo prehistórico, de origen romano, visigodo, mozárabe o de influencia judaica, sin olvidar el arte románico y gótico de los primeros tiempos de la nacionalidad. Pero es el encuentro de culturas y el poder económico conseguido con los intercambios comerciales a partir de los siglos XVI y XVIII, lo que imprime un cuño exótico y extravagante a la producción artística portuguesa y un esplendor único a las grandes adquisiciones y encargos. La estatuaria, la pintura, la tapicería, la porcelana oriental, el mobiliario, la orfebrería, la joyería y la azulejería son, en los museos portugueses, marcas de esos tiempos de lujo y exceso, tesoros cuya historia querrá conocer.
Obra de Hein Senke. Exposición en el Museo do Chiado de LisboaSi prefiere el arte moderno y contemporáneo, en Portugal encontrará grandes obras de artistas nacionales e internacionales en diversos puntos del país, como es el caso de la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Sintra, en el Museo del Chiado, en Lisboa, o del Museo de Serralves, en Oporto: museo concebido por el arquitecto Álvaro Siza y en el que se presenta una valiosa colección de arte contemporáneo, desde finales de los años 60 hasta la actualidad.
La pasión por la exuberancia inspiró siempre a los portugueses. Su vitalidad estuvo presente en la inspiración nacional, desde Camões a Pessoa, en la Literatura clásica y contemporánea, en la Música, en el Diseño y en la Danza moderna. El portugués es un pueblo vital que ama la vida, la exaltación de los sentidos y de los sentimientos, la intensidad orgánica de las formas. Por eso, visitar Portugal es sentirse transportado a un mundo poético y arquitectónico. Artes mayores a través de las cuales todo un pueblo intenta vencer al tiempo y al espacio. En el pasado, a través del Manuelino, pero sin olvidar el exuberante Barroco. Ese Barroco que marcó el país de norte a Biombo Nambam (s. XVIII). MNAA Lisboa. Foto: Jose Manuel. Instituto de Turismo de Portugalsur, desde el monumental Palacio-Convento de Mafra hasta la Iglesia de S. Francisco en Oporto; desde el Solar de Mateus, en Vila Real, a la Biblioteca Joanina de la Universidad de Coimbra y que hace de Portugal una de las joyas de las Rutas del Barroco del Consejo de Europa. En la actualidad, con grandes nombres de la arquitectura moderna, desde los pertenecientes a la generación de Fernando Távora, como son Álvaro Siza Vieira y Eduardo Souto Moura, hasta las generaciones más recientes como son Gonçalo Byrne, Carrilho de Graça o los hermanos Mateus.
En un romance continuo con el mar y las olas, en la eterna “saudade” del mañana y del más allá, Portugal y sus gentes continúan siendo un testimonio de unión. De comunión entre el pasado y el futuro, entre oriente y occidente, entre el sueño y la acción.
En un recanto al oeste de Europa, bajo la luz de su cielo y de un sol rutilante, he aquí un pueblo que ama el encuentro. Y por eso le convida. No sólo a que nos visite. Sino a que en sí crezca siempre el deseo de regresar.

Algunas recomendaciones:
> La obra de Amadeo de Souza-Cardoso, un importante pionero del modernismo, en el Museo de su nombre en Amarante, en la Región Porto e Norte.
> En Viseu, Beiras, el Museo Grão Vasco y los tesoros del Museo de Arte Sacro de la Catedral.
Museo de Carrozas (Museu dos Coches). Foto: Jose Manuel. Instituto de Turismo de Portugal> En Oporto, el Museo Nacional Soares dos Reis y el Museo Romántico.
> En el Museo Alberto Sampaio, Guimarães, en la Región Porto e Norte, el retablo gótico en plata y esmalte del s. XIV.
> El Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa con obras de Nuno Gonçalves, Bosch, Dürer y tantos otros genios portugueses y mundiales.
> La colección del Museo Calouste Gulbenkian de Lisboa.
> La pintura de la portuguesa Vieira da Silva y de su marido Arpad Szenes, en el Museo homónimo, en Lisboa.
> En la zona de Belém, en Lisboa, el Museo de Carrozas (Museu dos Coches) y el Museo del Diseño, en el Centro Cultural de Belém.
> En el Museo Nacional Machado de Castro, de Coimbra la bajada al criptopórtico romano.
> En el Convento de la Concepción y Museo Reina Dª Leonor, en Beja, en el Alentejo, las colecciones arqueológicas, de azulejería, pintura y arte barroco.

Enlaces de interés:
- INSTITUTO PORTUGUÊS DE MUSEUS

- REDE PORTUGUESA DE MUSEUS
- MUSEUS PORTUGAL

Azulejo. Foto: Jose Manuel. Instituto de Turismo de PortugalPortugal, el país de los azulejos

Para conocer su historia y contemplar las mejores piezas realizadas en este arte, nada mejor que visitar los distintos museos existentes en la geografía lusa.
Si dispone de poco tiempo y tiene interés en conocer más sobre este arte, nada como visitar la magnífica colección del Museo Nacional del Azulejo en Lisboa. Aprenda como se hace un azulejo, conozca los primeros ejemplares que llegaron a Portugal en el siglo XVI, los grandes paneles de padrones variados, las series historiadas y las expresiones artísticas más modernas de la azulejería.
Imagine azulejos con ranas posadas en nenúfares o con forma de hoja de parra. Y lo que va a encontrar más al norte en el Museo de Cerámica de Caldas da Rainha. Observe las fantásticas piezas producidas en Portugal, entre las que destacan originales ejemplares de Art Nouveau, de Rafael Bordalo Pinheiro. Aproveche el viaje y conozca la cerámica portuguesa.
Todavía más al norte, en la ciudad Patrimonio Mundial de Guimarães, el Museo Alberto Sampaio alberga una notable colección de azulejos con valiosos paneles de motivos vegetales.
Si eligió el Sur para pasar sus vacaciones, visite el Museo de la ciudad de Évora y observe los paneles del siglo XVII, en los que las imágenes ingenuas de los santos protectores o los frontales de altar, con plantas y animales exóticos, pueden ser un interesante descubrimiento.
Si ya es admirador del azulejo, no se pierda el Palacio da Vila en Sintra, donde sin duda quedará fascinado con una auténtica galería de este arte